Déjame decirte mundo que no me tocan tus inmundicias, que no
serás tu el que me roce con tus gritos de insolencia. Habrán quienes surjan de
tu entrañas con ganas de atraer mi fortuna con engaños y mentiras, pero mis
alas tienen ya la fuerza del viento purificado, ese que solo sopla en lo alto
de las montañas, donde tu ira y velocidad no llegan. Donde solo algunas
personas han tenido la posibilidad de mirarte desde otro ángulo.
Déjame decirte mundo lo que el tiempo me ha enseñado.
Me gusta mucho, un beso.
ResponderEliminarPD: no se reciben las entradas en el gmail para q lo mires y eso
Oh, ¡gracias!
EliminarLo miraré, un beso.