Me despierto a un palmo de la locura, a punto de rozarme con
sus malas artes. Corro, la aparto de mí a base de mentiras que me queman la
lengua. Me observo en el espejo y me doy cuenta que el mal tiempo quiere robarme la vida a tormentas.
Y me preparo un cola-cao, que me haga sentir pequeña de una
forma diferente, que me muestre la salida de este laberinto sin entrada. Me
pregunto dónde cojones está esa diosa que algunos dicen ver en mí.
¿Será que no me conozco?
Me miro los pies, tanto huir de la locura y yo descalza. Camino
por un suelo que de ante mano sé que tiene fecha de caducidad. Y cuando me
fijo, veo cómo se van desvaneciendo poco a poco mis huellas. Las
muy imbéciles se niegan a acompañarme en otro día igual.
Me gusta lo que he leído en tu blog y la manera en como te expresas, soy muevo por aquí pero creo que he votado bien tu blog ;) Pásate por el mío cuando puedas. Un saludo.
ResponderEliminarMuchas gracias por el voto (:
EliminarClaro, enseguida me paso.
Un beso.