Abril me cabe en un bolsillo,
es fácil perderlo,
aunque cuando se vaya no me sentiré como Sabina.
No me pueden robar lo que no es mío.
Que si no hallo tu cintura
es como si el mundo me lo hubieran prestado
y estén siempre a punto de exigirme su regreso.
Como vivir en una deuda infinita.
Se parece a ti la chica de la barra, me decías.
Quizás menos morena y menos alta,
los ojos más claros,
el cabello más arroyo que cascada,
las tetas más juntas y su culo
no parece un columpio en movimiento.
Has reducido sin saberlo mi vida a un folio
en el que me reflejo si no escribo.
Y no hay desamor más grande que la falta de amor propio.
Imagino que aceptar la derrota es el modo más seguro de ganar.
No sabes lo horrible que es esta ciudad
sin mirarse en tus ojos.
Es como si le quedaran grandes las fachadas
y pequeñas las casas,
como si hubiera comprado deprisa y en rebajas
los paisajes que la rodean.
es fácil perderlo,
aunque cuando se vaya no me sentiré como Sabina.
No me pueden robar lo que no es mío.
Que si no hallo tu cintura
es como si el mundo me lo hubieran prestado
y estén siempre a punto de exigirme su regreso.
Como vivir en una deuda infinita.
Se parece a ti la chica de la barra, me decías.
Quizás menos morena y menos alta,
los ojos más claros,
el cabello más arroyo que cascada,
las tetas más juntas y su culo
no parece un columpio en movimiento.
Has reducido sin saberlo mi vida a un folio
en el que me reflejo si no escribo.
Y no hay desamor más grande que la falta de amor propio.
Imagino que aceptar la derrota es el modo más seguro de ganar.
No sabes lo horrible que es esta ciudad
sin mirarse en tus ojos.
Es como si le quedaran grandes las fachadas
y pequeñas las casas,
como si hubiera comprado deprisa y en rebajas
los paisajes que la rodean.
Paisajes…
Hay quien habla de la primavera como si te hubiera conocido.
Hay quien habla de la primavera como si te hubiera conocido.
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