miércoles, 27 de mayo de 2015

Carta de despedida por si te vas.

Ojalá nunca tuviera que echarte de menos.
Que si te vas me quedaré ebria de apatía.
Masturbando a la pena con tus fotografías 
para ver si así se ríe.

Joder.

Si te vas 
pasaré los días pensando qué estarás haciendo ahora.
A quién le darás los buenos días
y a cuántas tus mejores noches. 
No estarás, 
pero no te habrás ido 
y acabarás haciéndolo. 
Con quien sea. 
Con cualquiera idiota que valdrá la alegría más que yo la pena. 
Alguna ilusa que se creerá en la cima cada vez que te acaricie el pecho; 
que querrá dormir en tu ombligo como si su frente, acaso, 
encajase con tu cuerpo desnudo; 
que se bañará en tus piernas y se mojará en los lunares que nunca te conté 
y no por falta de tiempo, 
sino porque jamás pensé que éste nos faltaría.

Joder.

Qué estaré haciendo entonces. 
De quién aceptaré los buenos días 
y quién pasará de mí en mis peores noches.

Tres veces “joder” cuenta como “te quiero”.
No me hagas mucho caso; 
sé perfectamente lo que escribo.


Joder.




Ojalá pasara un coche amarillo justo ahora.








3 comentarios:

  1. Ojalá fuera una palabra, y ojalá fueras tú la que dispusiera de mí para hacer maravillas como ésta. Sublime.

    ResponderEliminar
  2. Extraordinario. Insuperable. y demás sinónimos.

    ResponderEliminar